martes, 16 de septiembre de 2008

Las agujitas de mi reloj

...Es un misterio y es de la vida la sal.
Tiene alma de guitarra encordada de estrellas y es una falta envido su corazón.



Se detiene el reloj por un instante y las agujitas me hacen burla porque saben de mi desesperación; me conocen, me han visto observarlas miles de veces antes. Y ahora saben muy bien que mis ojos proyectan su rostro, su recuerdo. Y creen que van a ir a pasear nuevamente a esa presidencia. Sienten, pueden abrigar mi desesperación por esa chaqueña que más de una vez pudo detener sus inexorables movimientos. Están completamente seguras que dentro de poco nuevamente van a detenerse. Saben que Georgina está cerca y que ese encuentro conmigo va a generar que sus pequeñas vidas mecánicas dejen de existir por un tiempo, que paradójicamente, hasta que supieron de su existencia y de la fuerza de su conjunción con mi ser, creían controlar.
¡Qué ilusas fueron!
Y las observo nuevamente, esta vez más detenidamente. Y por esa libinosidad que exhalan mis pupilas, aprecian que no solo es posible y muy probable que se detengan por un determinado lapso, sino que además estamos en condiciones de robarnos el tiempo al primer beso. Y la fuerza, esa fuerza omnipresente que habrá será tan magnánima que es casi imposible que no podamos acabar con sus quánticas vidas de cuarzo.
Mientras tanto, el otro ser maligno cree que ha triunfado y solucionado sus problemas.
Desconoce que sus dificultades con el amor no acabarán jamás, pues esto es mucho más duradero que su efímera ilusión de ternura, que se pasará aproximadamente para su cumpleaños. La pasión se apaga temprano cuando no hay amor, y vos maligno ser, no tienes amor que dar, y mucho menos que recibir.
Vamos a estar como queremos.


Damián!

2 comentarios:

Vicky O dijo...

Nooo, es bello ver en tus letras, proyectos, caminos, nuevos soles, que bueno es saber que despues de la tormenta sale el sol, no? me alegro tanto por ti.

Cannabis Klan dijo...

Mil gracias por siempre estar mujer.